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FUCKIN BOLLOCKS

Hijos del extrarradio barcelonés, Fuckin' Bollocks nacieron en 2006 y despuntaron al año siguiente en el festival Emergenza (fueron semifinalistas). Con la perspectiva del tiempo, un pequeño empujón. Bien les vino, pero pronto demostraron que ellos no estaban por asumir la condición de "futuras promesas" ni jugar a ser estrellitas Querían carretera y manta y había ambición y constancia. Querían el bombo bien marcado y les sobraba actitud. Empezaron a dar conciertos y más conciertos en las salas del 'underground' local. También, de vez en cuando y de rebote, en alguna de las más conocidas. El caso era tocar, ya fuese teloneando a quien se pusiera por delante, apuntándose a más concursos (fueron finalistas del 'Indiependent BCN Week' en 2009) o amenizando fiesta de licores -en este sentido, hay que mencionar el terremoto provocado por su actuación en octubre de 2010 en la Casa Jäger de Madrid-. La estrategia ha dado sus frutos y el boca oreja los han consolidado como una de las realidades en directo más fuertes del garage nacional.
Pero igual que acumulaban muescas sobre el escenario durante estos años, se echaban en falta las discográficas. Su primer álbum, "All Good Things" (2009), buscaba captar la fuerza primigenia con que pisan el acelerador de sus canciones, con esa energía efusiva a lo "Rip This Joint" de los Stones. Pero se quedaron un paso por detrás y no del todo satisfechos. Querían surcos que reflejaran la potencia y el espasmo de sus directos, ese garage que emociona desde el sudor. Ese guateque punk que emiten desde la cantina. Con el segundo álbum, "Congo Tapes", lo han logrado. En él sí suenan como una de las recopilaciones "Back From The Grave" llevada al 2011. Como si estuvieras escuchándolos en el local de ensayo. Garage desgañitado y con el velocímetro muy tenso, soltando letras sucias sobre "motherfuckers", bragas que se bajan y fantasías de "tricky-tricky". El instinto y sus derivadas. Hacía mucho que no aparecía en Barcelona Distrito Federal un grupo capacitado para coger el relevo de grandes bandas olvidadas como The Pantano Boas. No exageramos: cuando en julio de 2010 abrieron para The Strange Boys, resistiendo el envite de preceder a uno de los emblemas del nuevo garage estadounidense y con un cero por ciento de miedo escénico, dejaron claro estar listos para grandes empresas. Lo han requeteconfirmado en mayo, cuando no les ha temblado el pulso ni una milésima al compartir cartel con Black Lips en el Heineken Music Selector. This kids are alright!

Sello: Houston Party
Distribuidora: BCore
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